Merengue de Praliné y Avellana

Estos merengues os van a encantar. Son muy especiales. Tienen una textura crujiente y llevan en su interior una deliciosa avellana que les da un toque diferente. Estos merengues de praliné son fantásticos porque se pueden preparar con antelación y son el acompañamiento perfecto para la hora del café después de una comida en familia.

Merengue praline 6
Ingredientes:

105 gr de clara pasteurizada
175 gr de azúcar
35 gr de isomalt (sino tenéis podéis sustiuirlo por azúcar)
1 cucharadita de albúmina en polvo (opcional)
165 gr de agua
60 gr de praliné de avellana

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PREPARACIÓN
Pre calentar el horno a 100 grados. Poner el agua, el azúcar y el isomalt a hervir hasta 121 grados (yo en este caso he usado un isomalt que hay que derretir primero al microondas). Mientras se calienta ir batiendo las claras a velocidad baja al principio y luego media.

Merengue praline 1

Añadir en forma de hilo el almíbar sobre las claras mientras seguimos batiendo.

Continuar batiendo hasta que adquiera la textura de merengue y enfríe a unos 30 grados, si vemos que le cuesta cuajar podemos añadirle la cucharadita de albúmina en polvo.

Añadir el praliné y mezclarlo con cuidado con la ayuda de una espátula.

Merengue praline 2

Forrar una bandeja de horno con papel sulfurizado. Con la ayuda de dos cucharitas ir envolviendo las avellanas con un poco de merengue y colocarlo en la bandeja. Hacerlo lo más rápido posible para que no pierda fuerza el merengue. También podéis hacerlo con una manga pastelera, colocar un poco de merengue sobre la bandeja, poner la avellana y volver a cubrir con un poco más de merengue.

Merengue praline 3

Merengue praline 4

Cocer al horno durante un par de horas o hasta que veáis que están completamente secos.

Merengue praline 7

Nota: receta adaptada del Curso Profesional de repostería.

Crema Pastelera

Hoy os traigo una receta tradicional, la de la crema pastelera de toda la vida. Es una crema con muchas aplicaciones, os puede servir para rellenar un bizcocho genovés como para una tartaleta de frutas, un hojaldre o unos buenos profiteroles.

Tiene un sabor riquísimo y se puede combinar con infinidad de ingredientes para darle un toque especial, por ejemplo con una vaina de vainilla, una corteza de limón o un punto de canela en polvo.

Crema pastelera 2

Ingredientes para la base:
500 gr leche (375 gr / 125 gr – se usa en dos veces)
100 gr de azúcar
Piel de 1 limón
95 gr de yemas
40 gr de Maicena
30 gr de mantequilla

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PREPARACIÓN

Proceder a hervir 375 gramos de leche con el azúcar y la piel del limón. En este punto, tal y como comentaba al principio, podéis sustituir el limón por una vaina de vainilla por ejemplo.

Crema pastelera 1

A la que empiece a hervir retirar del fuego. En un bol poner las yemas junto con la Maicena, mezclar bien y por último añadir el resto de la leche (los otros 125 gramos, no la que está caliente!). Mezclar con unas varillas hasta que quede todo integrado.

Añadir a este bol un poco de la leche que habremos hervido y mezclar constantemente para que no se cuaje de forma irregular. Una vez hayamos igualado las temperaturas de las dos preparaciones incorporaremos la mezcla de las yemas al cazo con el resto de leche y volveremos a calentar hasta que espese.

Batir constantemente para evitar los grumos y retirar del fuego cuando veáis que vuestra crema pastelera tiene cuerpo y textura sedosa pero espesa. Cuando esté a 40 o 50 grados añadir la mantequilla cortada a trozos y mezclar hasta que esté completamente disuelta.

Lo más importante es tener en cuenta que al llevar yema de huevo esta preparación se estropea rápidamente, también podéis usar yema pasteurizada para que os aguante más.

Crema pastelera 3

Para conservar la crema es importante por lo tanto mantenerla en la nevera y para que no forme costra deberéis taparla justo después de hecha con un film transparente que deberá estar en contacto con la crema.

Nota: Receta Curso de Repostería Profesional.

Tipos de Merengue – ¡Todo lo que hay que saber!

Me estoy volviendo una super fan del merengue… De verdad… Ando como loca con este postre tan delicioso. Me fascina. A partir de clara y azúcar, como podemos crear este bocado tan rico que es un auténtico pecado. Hay un montón de recetas diferentes en el mundo del merengue, y muchas formas de presentarlos, según si están más secos o más blanditos, o si van acompañados de otras cosas como frutos secos o chocolate.

Merengue Secos 1

Hoy quería hablaros de las cosas que os pueden ayudar a lograr unos merengues perfectos.

Recomendaciones antes de empezar

1. Una de las cosas fundamentales para lograr un buen merengue es que separemos correctamente las claras de las yemas. Si dejamos alguna traza de yema en nuestras claras no van a montar igual.

2. También es importante que el bol donde vamos a batirlas esté completamente limpio y seco, y lo mismo con las varillas de nuestra batidora.

3. Las claras montan mejor si están a temperatura ambiente

4. Las claras conviene montarlas con una batidora eléctrica (ya sea de mano o de pie) para lograr un resultado óptimo.

5. Las claras montan mucho mejor a velocidad baja –media. Si las batimos demasiado rápido acabaremos por romper la estructura de las claras y el merengue no logrará obtener la textura adecuada. Es necesario batir al principio lento para que con las varillas se formen burbujas grandes de aire. Al añadir el azúcar o el almíbar la mezcla se vuelve más consistente y seguiremos batiendo a velocidad más alta hasta lograr que el merengue logre una consistencia más densa.

6. El merengue admite infinidad de variantes, podemos mezclarlos con frutos secos, darles algún color para hacerlos más divertidos (con colorante en pasta), o incluso podemos añadirles unas gotas de aroma (probad a ponerle unas gotas de extracto de vainilla y alucinaréis con el resultado!).

7. Un termómetro de azúcar resulta casi imprescindible para realizar correctamente las preparaciones que contienen almíbar, según la temperatura alcanzada en la mezcla de azúcar y agua el resultado será distinto. Podéis hacerlo sin el termómetro, pero a veces es difícil lograr el punto necesario del almíbar, la verdad.

8. Para estabilizar las claras podéis utilizar cremor tártaro o unas gotas de limón para que el resultado sea más estable (hay que añadirlo al principio del batido).

9. Para según que preparaciones que no se vaya a consumir al momento podéis utilizar claras pasteurizadas y evitar problemas de que se estropee el merengue antes de tiempo.

10. La cantidad de azúcar que utilicéis depende del tipo de receta y de si os gusta más o menos dulce, a mi particularmente no me gustan muy dulces por lo que tiendo a poner menos cantidad.

Tipos de merengue

1. Merengue Francés

Este merengue es el más sencillo y el que se utiliza para ciertos bizcochos, para hacer macarons y infinidad de preparaciones, se le considera merengue crudo, pues es simplemente una mezcla de clara y azúcar. Su preparación es muy fácil pues normalmente se utiliza la misma cantidad en gramos de clara de huevo que de azúcar blanquilla.

Empezamos a batir las claras a punto de nieve y cuando empieza a espumar añadimos la mitad del azúcar a la preparación sin dejar de batir, añadiremos el resto del azúcar cuando esté un poco más montado.

Como os comentaba antes, es importante batir a velocidad media – baja durante los dos primeros minutos para que los resultados sean mejores. Una vez añadido el azúcar podéis subir la velocidad un poco.

Merengue Francés 1

Merengue Francés 2

2. Merengue Italiano

Este merengue se utiliza para hacer mousses, macarons, o la típica tarta de limón, se considera un merengue “cocido” porque se utiliza almíbar caliente en su preparación.

Se trata de hacer un almíbar con agua y azúcar que luego añadiremos a las claras que estarán semi batidas. Normalmente utilizo el doble de azúcar que de claras y el agua un 30% del peso del azúcar. Es decir que por ejemplo si las claras pesan 150 gramos, utilizaré 300 gramos de azúcar y 90 gramos de agua.

Antes de empezar debemos tener preparado todo: las claras en el bol de la batidora, el azúcar y el agua en un cazo a punto para calentar, y el termómetro de azúcar y aromas preparados. Lo primero es preparar el almíbar. Es importante no remover el almíbar, solo haremos movimientos circulares con el cazo, pero no removeremos con una cuchara para que el resultado sea el correcto.

Iremos controlando la temperatura hasta que ésta llegue a unos 110 grados. En ese momento, iniciaremos el batido de las claras a velocidad media. Una vez el almíbar llegue a una temperatura de 120 grados, retiraremos del fuego y añadiremos sobre las claras, sin dejar de batir, en forma de chorrito. Veréis que las claras irán aumentando el volumen.

Seguiremos batiendo durante bastante rato hasta que el merengue esté a unos 35 grados (podéis tocar el bol de la batidora para ir viendo la temperatura), ha de enfriar con el batido para que coja la consistencia adecuada. Sabremos que el merengue está, cuando este frío y forme picos brillantes, veréis que se vuelve más denso y baja un poco el volumen total inicial.

Merengue Italiano 2

Al final podéis añadir el aroma que queráis.

Merengue Italiano 1

3. Merengue Suizo

Este merengue se utiliza por ejemplo para hacer un milhojas de merengue. Su preparación es sencilla, se disuelve el azúcar en las claras a cierta temperatura para luego proceder al batido. Es más firme que el francés y al estar ligeramente cocido es más estable, pero no tanto como el italiano.

Se trata de poner las claras de huevo junto con el azúcar al baño maría hasta que llegue a una temperatura concreta. El bol no debe tocar el agua para evitar que se cuajen las claras, solo ha de ser vapor de agua. Y se debe ir removiendo con unas varillas manuales hasta que llegue a los 45 grados. Sacar la mezcla del baño maría y batirlo con la ayuda de una batidora de varillas hasta que blanquee, esté frío, incremente el volumen y adquiera un aspecto brillante.

4. Merengue al Horno

Para hacer los merengues que venden en pastelerías, esos que son ligeros y que tienen una capa muy fina crujiente pero que por dentro son blandos y sedosos podéis hacer la receta de merengue italiano pero en lugar de cocer el almíbar a 120 grados habrá que subirlo a 150 grados. Añadir sobre las claras según el mismo procedimiento que el italiano, y batir hasta que enfríe por completo. Esta receta la aprendí en el Curso de Pastelería Profesional y la he intentado repetidas veces sin lograr el resultado esperado. Tanto en el curso como en mis intentos esta receta os dará unos merengues que se hinchan en el horno y de aspecto precioso, aunque a veces encuentro que puede quedar huecos por dentro por lo que no son tan blandos como se podría esperar.

Aquí podéis ver otra receta que realmente si me ha funcionado y que resulta en un merengue realmente blandito y denso, aunque sobre gustos no hay nada escrito!!.

Merengue Horno 1

5. Merengues Secos

Los merengues secos son otra variedad muy interesante. He descubierto recientemente recetas de merengue seco que se mezclan con frutos secos, y os aseguro que están muy buenos. Normalmente el merengue seco suele hacerse con azúcar glass y se deja secar a temperatura muy baja al horno durante un buen rato. Podéis ver un ejemplo de estos pecados dulces aquí.

El Horneado

Hay infinidad de maneras de hornear los merengues según si los queréis más secos y duros, o más tiernos y blanditos. Normalmente los merengues se suelen cocer a baja temperatura en el horno (unos 80 o 100 grados). Lo que es importante es que el merengue, sobretodo el francés, se debe meter rápido al horno porque tiende a bajar y luego es posible que sude al cocerse en el horno. Es importante no abrir el horno durante el horneado para evitar cambios de temperatura, los merengues son realmente sensibles.

Para merengues más bien secos se suele utilizar el merengue francés mientras que para merengues más cremosos y blandos se utiliza más el merengue italiano.

Espero que os haya gustado el artículo y que os haga entusiasmaros por el merengue como me ha pasado a mí. Durante años nunca me llamaron la atención y no ha sido hasta hace relativamente poco que me empecé a aficionar a ellos y a investigar la infinidad de preparaciones que existen.

Nota: Información sacada de la Enciclopedia de los postres y del Curso de Repostería Profesional (Juanjo Padilla).

Crema de Mantequilla de Merengue Italiano

La crema de mantequilla de merengue italiano es una cobertura fantástica para vuestras tartas o cupcakes. Al no llevar azúcar en polvo, ya que se hace a partir de un merengue italiano, su textura es extremadamente sedosa y para nada granulosa. Combina a la perfección con la vainilla, la fresa, la frambuesa o cualquier otro sabor que queráis utilizar.

Buttercream Merengue Italiano 3

Ingredientes para la Crema:
4 claras a temperatura ambiente
240 gr de azúcar blanquilla
400 gr de mantequilla sin azúcar
70ml de agua
1 cucharada de sirope de maíz Karo

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PREPARACIÓN
Preparar los ingredientes un rato antes. Separar las claras de las yemas y dejarlas reposar a temperatura ambiente al igual que la mantequilla. Preparar un almíbar con el azúcar, el sirope de maíz y el agua, poner a hervir y mientras tanto batir las claras a punto de nieve. En cuanto las claras estén duras y el almíbar alcance los 115 o 120 grados, proceder a echar el almíbar en forma de chorrito sobre las claras muy despacio. Batir un rato hasta que baje la temperatura del merengue y esté brillante.

Buttercream Merengue Italiano 1

Con la ayuda del batidor plano añadir poco a poco la mantequilla al merengue, batir a velocidad media entre cada adición hasta que esté bien integrada.

Buttercream Merengue Italiano 2

Es importante batir unos minutos más hasta que la crema esté esponjosa y suave.

Nota: Receta sacada del libro “Objetivo: Tarta Perfecta” de Alma Obregón.

Buttercream de Chocolate Blanco

Hoy os traigo una crema a base de mantequilla y chocolate blanco. Es una crema sencilla de hacer y tiene muchas ventajas: permite utilizar colorantes especiales de chocolate para lograr los colores que más os gusten, al llevar chocolate a los niños les gusta mucho y el resultado es ligero y riquísimo. Esta crema está más buena a temperatura ambiente.

Crema Chocolate 5

Ingredientes para la Crema:
130 gr de mantequilla a temperatura ambiente
115 gr de Icing Sugar (Tate & Lyle)
35 ml de Nata líquida para montar (35% MG)
45 gr de Chocolate Blanco en lágrimas

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PREPARACIÓN
La mezcla es una base de crema de mantequilla y azúcar a la que se le añade ganache de chocolate blanco. Antes de empezar es imprescindible que la mantequilla esté a temperatura ambiente. El utilizar lágrimas de chocolate, no es imprescindible, pero hace que la ganache sea más fácil de preparar porque se derrite más uniformemente. Debéis tener cuidado de no sobrecalentar el chocolate blanco porque podéis afectar al espesor final de la mezcla o incluso al sabor. También venden chocolate blanco en tableta para derretir aunque a mí personalmente me gusta utilizar chocolate de alta gama para las cremas porque influye mucho en el sabor final y en el dulzor de la cobertura.

Empezaremos por preparar la ganache de chocolate blanco. Colocar el chocolate en lágrimas en un bol apto para microondas. En un cazo poner la nata a calentar, y justo antes de que llegue a ebullición lo apartaremos del fuego y lo verteremos por encima del chocolate.

Crema Chocolate 1

Dejar un par de minutos reposar antes de remover con la ayuda de un tenedor hasta que la mezcla esté homogénea (si fuera necesario podemos calentar unos segundos al microondas).

Crema Chocolate 2

Dejar reposar un par de horas a temperatura ambiente y sin cubrir. Cuando se prepara ganache es importante no utilizar cucharas o utensilios de madera porque absorben humedad y pueden estropearos la ganache.

Pondremos en el bol de la batidora la mantequilla ablandada y el Icing Sugar tamizado.

Crema Chocolate 3

Batir con la ayuda de un batidor plano a velocidad media hasta que la mezcla blanquee y esté esponjosa.

Crema Chocolate 4

Con paciencia iremos añadiendo poco a poco la ganache a la crema de mantequilla hasta que esté bien integrada.

Crema Chocolate 4a

Esta crema además se endurece al enfriarse por lo que permite trasladar fácilmente el pastel cubierto de la superficie de trabajo al plato final.

Espero que os guste.

Podéis ver un ejemplo de una tarta con esta cobertura aquí.

Frosting de Wilton

En el Curso Wilton 1 de decoración de tartas nos enseñaron un montón de cosas. Entre ellas aprendimos a realizar un frosting que yo hasta la fecha no conocía y que me dejó pasmada!. Es una crema buenísima hecha a base de manteca vegetal, azúcar y merengue, que tiene una textura muy particular y que permite el “planchado”!. Si queréis saber más… tendréis que seguir leyendo…

Frosting Wilton 2

Ingredientes para el frosting:
205 gr de manteca vegetal Crisco
5 ml de aromatizante Wilton de vainilla (incoloro)
35 o 40 ml de leche o agua (para consistencia firme)
454 gr de icing sugar
1 cucharada de merengue en polvo Wilton
Una pizca de sal

Para consistencia Media: añadir 2 cucharaditas y media de agua al glaseado inicial (cada cucharadita han de ser aproximadamente 5 ml). Lo mejor es ir añadiendo poco a poco hasta lograr la
Para consistencia Suave: añadir 5 cucharaditas al glaseado inicial.

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PREPARACIÓN

Batir la manteca vegetal con el agua y el extracto de vainilla. Agregar los ingredientes secos tamizados y mezclar a velocidad media hasta que estén bien integrados (unos 3 -5 minutos).

Frosting Wilton 1

RECOMENDACIONES Y VENTAJAS

Esta crema es de textura un poco pegajosa por lo que hay que extenderla sobre el bizcocho con cierta paciencia si no quieres llevarte parte del bizcocho cuando lo estés cubriendo. El truco básicamente reside en que debes poner un buen pegote de frosting para asegurarte el éxito, y lograr hacer una primera capa gorda sobre el bizcocho. Luego con la ayuda de una paleta ir retirando poco a poco parte del frosting sobrante.

Frosting Wilton 3

Hay que tener cuidado porque esta crema se seca al estar en contacto con el aire así que, una vez preparada, si no la vais a usar, tapadla en un recipiente cerrado para evitar que forme costra. Esta característica, que puede parecer un inconveniente, en realidad es una ventaja.

Si alguna vez habéis utilizado algún tipo de crema para cubrir una tarta sabréis que dejar un resultado uniforme y unos bordes perfectos es bastante complicado y requiere de paciencia y dedicación en el proceso de alisado. En mi caso… como soy muy perfeccionista, me cuesta parar de alisar… pero con esta crema… ¡El alisar se va a acabar!.

Este frosting permite que no tengáis que ser muy exigentes en la cobertura inicial de vuestro pastel (ha de estar liso pero no perfecto), y ahora os explico el por qué. Al entrar en contacto con el aire, esta mezcla forma una costra estupenda sobre nuestro pastel. Hay que cubrir el pastel, alisar un poco, y dejar que la crema se seque sobre el bizcocho hasta que al tacto no se pegue. Al cabo de un buen rato podréis proceder al planchado. Y digo planchado para que me entendáis… La plancha en este caso será la paleta alisadora que utilizamos normalmente para el fondant. Y entre la crema y la paleta colocaremos un papel vegetal liso para evitar que se peguen. Con esta técnica, se logra un resultado bastante decente y sin mucha dedicación ni esfuerzo. Hay que ir haciendo movimientos suaves como si planchásemos el pastel tanto por encima como por los laterales.

Frosting Wilton 4

Otra de las ventajas de este frosting es que puedes aligerarlo para obtener distintas texturas. En el Curso Wilton 1 se habla de tres texturas: la firme, media y suave. Simplemente debes añadir agua o leche para lograr la textura deseada según para qué vayas a utilizar la crema.

Consistencia Firme: Se utiliza para decoraciones como flores con pétalos levantados (rosa).
Consistencia Media: se utiliza para decoración como estrellas, bordes y flores con pétalos apoyados o planos.
Consistencia Suave: se utiliza para escribir sobre un pastel, formar hojas o para cubrir un pastel.

Además le veo otras ventajas adicionales. Si utilizas agua en la mezcla, el sabor apenas varía y la crema no se estropea a altas temperaturas o fuera de la nevera por lo que es apta para llevar a cualquier sitio en caso de una celebración fuera de casa por ejemplo. También al ser blanca permite un teñido perfecto en los colores que queráis, abriendo las posibilidades de decoración.

Espero que os sorprenda tanto como me sorprendió a mi! Tanto por su textura como por su sabor, que os puedo decir, es realmente especial!

Nota: información sacada del Curso Método Wilton 1 – Decoración Básica

En busca del Macaron Perfecto

Me encantan los macarons… puedo decir que después del Curso de Macarons con Juanjo Padilla, se han vuelto mi obsesión… están tan buenos… y los puedes rellenar de lo que más te guste… (de chocolate en mi caso)… pero son difíciles de hacer… postres desagradecidos!!!. Para los que no sepáis de lo que hablo… Los macarons son un postre de origen francés que tiene forma de galleta rellena. Aunque se dice que sus inicios son italianos, fue la confitería parisina Casa Ladurée quien inventó el macaron tal y como lo conocemos hoy: dos conchas unidas por un relleno.

Macaron Perfecto 10

Están hechos a base de clara de huevo, azúcar y almendra y se pueden rellenar de infinidad de sabores. Normalmente se tiñen de colores llamativos para diferenciar el sabor del relleno (rosa si es de fresa, verde si es de pistacho, etc).

Los macarons están compuestos por pocos ingredientes, y aunque la elaboración no es extremadamente compleja, suponen un reto para todo aquél que quiera prepararlos pues cada paso hay que llevarlo a cabo bajo unas recomendaciones bastante concretas. Hoy hablaremos sobre esos detalles, esos trucos que harán que vuestros macarons sean todo un éxito. Todo lo que os indico a continuación son recomendaciones (después de leer mucho y practicar aún más!!), no quiere decir que no os puedan salir unos ricos macarons sin seguir las indicaciones a rajatabla, pero os será más fácil de lograr un resultado exitoso si seguís los consejos.

Lo más importante es que hay que tener paciencia, hay que hacer varios intentos antes de lograr unos macarons, lisos, con pie y que estén ricos, tened paciencia y no desesperéis que el resultado os aseguro que vale la pena.

Ingredientes habituales:

  • Harina de Almendras: es difícil de encontrar pero el resultado puede variar según la calidad y textura de este ingrediente. Muchas veces se recurre a almendra en polvo aunque el resultado es mejor con harina de almendras debido a que es más fina.
    Es importante conservarla en un sitio fresco y sobretodo que no tenga humedad (en la nevera no!). Si no encontráis harina de almendras y os animáis a probar con almendra en polvo, os recomiendo que tamicéis bien las almendras con el azúcar (unas dos veces) hasta que os queden completamente unidas y sin grumos. La almendra en polvo es más fácil de encontrar, en muchos supermercados la venden de la casa Vahiné.
  • Claras viejas: un día antes de preparar los macarons debemos separar las claras de las yemas y dejarlas tapadas con film o en un recipiente cerrado en la nevera. Se usan claras envejecidas porque el punto de merengue es más fácil de lograr si la clara ha perdido parte de su agua y la proteína está más presente, pero no es un paso totalmente imprescindible. Lo que si es necesario es dejar las claras a temperatura ambiente un rato antes de utilizarlas.
  • Azúcar: normalmente se utiliza azúcar blanquilla para añadir a las claras y azúcar glass (normalmente utilizo Icing Sugar) para mezclar con la harina de almendras (al ser más fino se integra mejor). El azúcar glass es importante que sea comprado (no azúcar molido en casa), pues contiene fécula que ayudará a la preparación exitosa de nuestros macarons.
  • Colorante en Gel: el colorante que vamos a utilizar es en formato pasta para evitar que interfiera en la textura de nuestros macarons.
  • Cremor tártaro o zumo de limón: muchas recetas de macarons no lo llevan aunque es usual su utilización ya que ayuda a estabilizar las claras. En su defecto se puede utilizar zumo de limón exprimido.

Herramientas

  • Bandeja de horno: mejor que no sea de rejilla sino lisa.
  • Papel de horno o tapete de silicona: necesitaremos una superficie anti-adherente para nuestros macarons. Los tapetes de silicona están bien porque la masa no se escurre y, una vez horneados, se desprenden fácilmente. Existen unos tapetes que venden expresamente para hacer macarons, que ya traen la circunferencia de cada macaron marcada para lograr un acabado más igual. Otra solución que, a mi personalmente me gusta más, es el papel de horno, y marcar nosotros mismos con la base de una boquilla los círculos de 3 / 4 cm de diámetro para hacer nuestro trabajo más exacto y que el resultado sea más homogéneo (aunque con la práctica no os hará falta!).
  • Tamizador: nos ayudará a tamizar la harina de almendras y el azúcar glass para lograr un acabado más fino.
  • Báscula: necesitaremos pesar con exactitud los ingredientes que vamos a utilizar (los macarons son muy sensibles y cualquier variación en la combinación de ingredientes puede arruinaros la preparación).
  • Picadora o molinillo de café: no es imprescindible pero ayuda mucho. Antes de tamizar la harina y el azúcar glass picamos estos ingredientes juntos para lograr que se integren completamente. Esto ayuda mucho en el proceso de tamizado porque sino suele ser complicado por la grasa que tiene la almendra.
  • Boquilla: hay que utilizar una boquilla de punta ancha (la Boquilla 12 de Wilton por ejemplo), sino tenéis podéis recortar la punta de la manga pastelera aunque no es tan preciso.
  • Manga Pastelera: normalmente utilizo mangas desechables porque así no es necesario lavarlas.
  • Espátula: necesaria para hacer correctamente el macaronage.

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PREPARACIÓN

Picar conjuntamente en la thermomix, en la picadora del minipimer o en un molinillo de café la harina de almendras junto con el azúcar glass o icing sugar. Si hacéis macarons de chocolate, se añadiría también el cacao en polvo. Una vez bien mezclados hay que tamizar la mezcla un par de veces, hay que tener paciencia pues la grasa de la almendra complica la tarea pero es totalmente necesario porque con el tamizado evitaréis que se apelmace.

Macaron Perfecto 2

Las claras envejecidas deben estar a temperatura ambiente, lo mejor es sacarlas de la nevera unas tres o cuatro horas antes de utilizarlas, o incluso antes, no hay problema. Si nos hemos olvidado o no tenemos tiempo podemos templarlas ligeramente (y digo ligeramente) al baño maría. Las batiremos un par de minutos a velocidad baja en la batidora de varillas, añadiremos el cremor tártaro junto con la azúcar blanquilla y seguiremos batiendo a velocidad alta hasta que se haga el merengue. Sabremos que ya está cuando empiecen a salir picos y volverse una mezcla brillante. Si no tenemos cremor tártaro lo podemos sustituir por unas gotas de zumo de limón.

Macaron Perfecto 13

Añadir el colorante en gel y batir unos segundos hasta lograr el color deseado y algún aroma que nos acompañe el sabor del relleno, esto es opcional. Debéis ser generosos con el colorante, porque lo divertido es que el macaron quede de un color intenso.

Pasamos a mezclar los ingredientes secos (almendras y azúcar) con el merengue coloreado, a este proceso se le llama Macaronage. Este es uno de los pasos más crucial de nuestra elaboración. Si mezclamos demasiado, no lograremos un resultado exitoso, si mezclamos poco el macaron tendrá picos. Aquí os pongo un video de Juanjo Padilla que os puede ayudar a ver los movimientos y como aplastamos la masa contra el bol para romper el merengue.

Añadir la mitad de la mezcla tamizada de almendras y azúcar al merengue y con movimientos envolventes de fuera hacia el centro iremos mezclando. Añadir la otra mitad de la mezcla y remover hasta que esté homogéneo. En este caso, y si habéis visto el video del link, debemos ir eliminando aire de nuestra mezcla, presionando al ir mezclando.

Macaron Perfecto 4

¿Cómo saber cuándo debo dejar el macaronage?

Esto se aprende con la práctica, y solo con la práctica. Aunque os puede ayudar el ir levantando la espátula y dejar que caiga la mezcla y ver si cuando cae la masa la forma se mantiene pero se baja ligeramente, queda como una línea al caer pero va perdiendo la forma inicial poco a poco sin llegar a perderla completamente. Si batimos demasiado y nos pasamos de este punto, los macarons quedarán liquidos y tenderán a extenderse en el papel de horno y pueden quedarnos vacíos por dentro. Otro factor que indica que la masa va estando lista es el punto brillante que va cogiendo a medida que removemos.

Lo siguiente es rellenar nuestra manga pastelera desechable con la mezcla. Preparamos la manga con la boquilla y la colocamos dentro de un vaso alto girando el borde para que apoye sobre el borde del vaso. El uso de boquilla no es imprescindible, podéis hacer un agujero en vuestra manga pastelera desechable y ya está.

No debéis rellenar demasiado la manga para no calentar con la mano la masa, es preferible ir rellenando a medida que vayáis haciendo vuestros macarons. Hay que procurar que no quede aire dentro de la manga. Para lograr esto, debemos “masajear” un poco la manga y eliminar con paciencia cualquier burbuja grande de aire hacia la parte superior de la manga.

Una vez lista la manga, apoyaremos un poco la punta de la boquilla en la superficie donde irán los macarons y procederemos a la técnica del escudillado. Vamos a ir haciendo montoncitos de masa de unos 3-4 cm de diámetro aproximadamente e iremos alternando la posición de cada fila de macaron para que unos no se molesten con los otros al crecer en el horno. Os pongo el link de Juanjo Padilla para el escudillado de los macarons. Es importante dar unos golpes secos a la bandeja del horno para que salgan todas las burbujas de nuestros macarons.

Macaron Perfecto 6

El siguiente paso es el secado del macaron. Debemos dejar entre 45 minutos y dos horas los macarons secar sobre la bandeja del horno en un sitio fresco y a ser posible aireado. Este paso depende mucho de la época del año, la humedad y la temperatura de la habitación. Sabremos que están secos cuando tocando con el dedo el macaron, esté duro y no se nos pegue. Este paso es importante.

Macaron Perfecto 3

Lo último es meterlos al horno pre-calentado a 150 grados durante aproximadamente unos 12-15 minutos. Es importante que el horno realmente esté a esta temperatura, lo podéis comprobar con un termómetro de horno, si está demasiado alto los macarons tienden a agrietarse (os lo digo por propia experiencia…). Un truco que aprendí en las clases con Juanjo Padilla es abrir el horno a los 2 o 3 minutos de iniciar la cocción. De esta forma evitamos que haya humedad en nuestros macarons. Este proceso lo haremos dos veces durante el horneado: 2 minutos de cocción, abrir el horno unos segundos, 2 minutos más de cocción, abrir de nuevo y ya luego dejamos que se horneen hasta el final del tiempo definido inicialmente.

Sabremos que nuestros macarons están hechos porque se despegan con facilidad del papel, están lisos por debajo y si apretáis uno con el dedo se hunde quebrando la superficie. Dejar enfriar fuera de la bandeja del horno y una vez fríos despegarlos del papel (es importante esperar porque sino se suelen pegar al papel y os resultará más difícil de sacar).

Macaron Perfecto 7

Los macarons estarán aún mejores si los dejas reposar un par de días en la nevera (en un recipiente hermético) o incluso se pueden congelar (solo habrá que descongelarlos despacio en nevera) y seguirán estando buenísimos.

Macaron Perfecto 9

¿Por que no me han salido bien mis macarons?
Pues porque en el mundo del macaron… sin práctica no hay gloria!. Hay que hacerlos varias veces para lograr éxito (te lo digo por experiencia).Y muchas veces aunque no sean perfectos siguen estando buenísimos!!

Macarons sin pie: cuando los macarons se quedan planos sin subir demasiado suele ser porque el secado no ha sido el adecuado o insuficiente. Este paso puede variar significativamente de un día para otro aunque utilices la misma receta (os lo digo por experiencia), debido a que las condiciones de humedad y temperatura pueden variar. Es importante verificar con el dedo que ha creado una buena costra antes de tan siquiera intentar hornearlos.
Macarons rugosos o con picos: hablamos de esos macarons rugosos en la superficie o en los que se les aprecia la punta después del horneado. Esto suele suceder si la almendra está húmeda, o si hemos mezclado poco la mezcla durante el macaronage. Para evitar este problema es importante no poner la almendra en la nevera y mantenerla en lugar fresco y seco. También puede suceder porque no hemos tamizado suficientemente la almendra con el azúcar, el picar juntos el azúcar y la almendra antes de tamizar ayuda mucho a solventar este problema.
Macarons deformados: suele suceder que al batir demasiado durante el macaronage, la masa se vuelve demasiado líquida e imposible de controlar. Acabamos haciendo macarons de tamaños diferentes y que pueden tener formas dispares (de todo menos redondos). También me ha pasado que al utilizar bases de silicona o cuando horneas dos bandejas a la vez, el macaron se sobre calienta y tiene a deformarse en la superficie.
Macarons agrietados: suele suceder cuando la temperatura del horno es excesiva, normalmente trabajaremos a unos 150 grados, es importante que el macaron suba lentamente para lograr su aspecto característico.
Macarons descoloridos: el macaron tiene un color precioso, lo dejas secar y sigue teniendo un color brillante y bonito, lo metes al horno y saca su pie característico y parece que todo va viento en popa… y de repente… te despistas un minuto y ese macaron pasa a ser un macaron descolorido, sin gracia… Esto suele pasar por tanto, por un horneado excesivo… Los macarons son muy sensibles y aunque estarán igual de buenos… no tendrán el aspecto que esperabas, así que ojo con el horno!

Espero que os haya gustado la entrada! En un próximo post os pongo una receta riquísima!!

Nota: Información sacada de la Clase Magistral con Juanjo Padilla y del libro “Macarons, Brownies, Cupcakes & Cookies” de Lucrecia Persico. Y de mis intentos fallidos…

Cómo preparar unos Cupcakes Perfectos

Siempre he pensado que los cupcakes son preciosos… Son un postre versátil, que puedes combinar con infinidad de sabores y colores, y decorar de mil maneras diferentes!. Pero para lograr un acabado perfecto hay que practicar un poquito y seguir algunas recomendaciones. El objetivo de este post es hablar de esas cosas que os pueden ayudar a lograr un resultado perfecto en vuestros cupcakes.

Herramientas para unos Cupcakes Perfectos:
Cápsulas para cupcakes
Molde para cupcakes
Un utensilio para hacer bolas de helados

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PREPARACIÓN

Los ingredientes utilizados en los cupcakes son bastante variables pero sí que podemos generalizar algunas recomendaciones. Los ingredientes idealmente deben estar a temperatura ambiente, sobretodo recetas que llevan por ejemplo mantequilla. Se logra una mezcla mucho más cremosa y que se integra perfectamente con el resto de ingredientes. Esta recomendación no aplica para recetas que lleven nata o quesos cremosos que requieren refrigeración. Los huevos mejor también si están a temperatura ambiente, se montan mejor. Y la harina y cacao siempre hay que tamizarlos. Tened en cuenta que la harina ha de ser normal, no es necesario que sea de repostería o de fuerza, ya que ésta se utiliza más para panes y otro tipo de masas.

Normalmente lo primero es batir los huevos con la grasa (ya sea mantequilla o aceite, que lo mejor es utilizar aceite de oliva suave), el azúcar (ya sea blanquilla o moreno) y los extractos o aromas que vayamos a utilizar. Y por otro lado tener tamizado los ingredientes secos: la harina, el cacao y la levadura (tipo Royal).

Para la primera parte, el batido de los ingredientes húmedos, debemos utilizar una batidora de varillas o una varilla manual, en esta parte la clave es: cuanto más batimos mejor. No hay que sobre batir pero es bueno partir de una masa suave, esponjosa y que tenga aire incorporado gracias a las varillas así que no os cortéis en dejar trabajar a vuestra batidora unos minutos en este paso. Veréis que es suficiente cuando la mezcla quede esponjosa y se aclare un poco.

Después incorporamos los ingredientes secos que siempre estarán tamizados. Esta segunda parte es importante que se haga con mimo y cuidado. Es mejor hacer este paso a mano, normalmente lo hago con un tenedor o una espátula, e ir mezclando con tranquilidad y procurando no incorporar aire a la mezcla. Siempre guardo un puñado de harina para el final que es la que mezclo con la levadura a parte y añado a última hora para no manipular demasiado la masa una vez incorporada la levadura para evitar que os quede un cupcake duro o que no suba correctamente.

Cupcake perfecto 2

Una vez tenemos nuestra masa preparada procederemos a rellenar las cápsulas. Lo más importante es lograr que todos nuestros cupcakes sean lo más regulares posibles y que además no sobresalgan de las cápsulas. Todas las herramientas que os indico son imprescindibles para lograr un resultado exitoso.

Las cápsulas han de ser especiales para cupcakes, no sirven las de magdalenas, y además han de ser de alta calidad porque con la grasa de la masa el papel tiende a separarse del bizcocho una vez horneado dando un aspecto muy feo.

Cupcake perfecto 1

Además de unas buenas cápsulas necesitaremos también los moldes para cupcakes. Éstos son necesarios para evitar que cuando los horneamos se abran y queden más parecidos a una magdalena que a un cupcake. Os pongo aquí dos ejemplos, el de la izquierda está hecho con el molde para cupcakes y el de la derecha sin. Como veis el papel tiende a abrirse y no queda tan bonito.

Cupcake perfecto 9

Cupcake perfecto 3

Colocar las cápsulas en el molde y con la ayuda del utensilio de hacer bolas de helado cogemos un poco de la masa preparada y lo echamos en cada cápsula con cuidado. El utilizar el utensilio de helado no es imprescindible pero ayuda a que vuestras cupcakes sean más similares y que podáis rellenar los moldes más fácilmente.

Pensad que el aspecto de un cupcake es un bizcocho plano, que no sobresale del papel, así que no os animéis rellenando porque si no, corréis el riesgo que se salga la masa al subir el bizcocho. Lo ideal es rellenar dos terceras partes de cada cápsula.

Cupcake perfecto 4 Cupcake perfecto 5

El horno debe estar funcionando arriba y abajo, a unos 175 grados aproximadamente. Es importante no subir más la temperatura para asegurar que los cupcakes crezcan despacio y no se abran por arriba sino que queden planos. Normalmente se hornean entre 12 y 18 minutos, hay que estar muy atentos con el tiempo. Pensad que son pastelitos pequeños y se quedan secos enseguida si nos pasamos unos minutos en el tiempo de horno. Lo importante es no abrir el horno durante los primeros 10 minutos y luego ir comprobando el avance de los cupcakes insertando un palillo hasta que éste salga limpio.

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Una vez horneados los dejaremos reposar en el molde un par de minutos antes de enfriar los cupcakes totalmente sobre una rejilla. Este paso es importante para evitar la humedad en nuestras cápsulas.

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Para decorar los cupcakes existen infinidad de cremas buenísimas. Lo más importante es dejar que estén bien fríos antes de decorarlos. Espero que os haya gustado la entrada y espero vuestros comentarios!!

Cómo preparar Buttercream

La buttercream es una crema a base de mantequilla y azúcar que se utiliza normalmente para rellenar y cubrir tartas o para decorar cupcakes. Es una crema que se endurece cuando se enfría y permite un acabado bastante recto y fino. Además, al ser de color claro se puede teñir de cualquier color para lograr un acabado más especial en vuestros pasteles. También puede servir de base para tartas cubiertas con fondant.

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Ingredientes (para una tarta de unos 15 cm de diámetro):
250 gr de mantequilla
250 gr de icing sugar
Extracto o pasta de frutas de cualquier sabor

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Recomendaciones para lograr una Buttercream perfecta

Existen infinidad de recetas para preparar la buttercream aunque normalmente mezclo a partes iguales la mantequilla y el azúcar, así logras que el resultado no sea demasiado dulce. Además, el hecho de no añadir nada más a la mezcla hace que sea una crema que no se estropea fácilmente y que se puede llevar a cualquier parte. Podéis jugar con las proporciones, si os gusta más dulce podéis incrementar ligeramente la cantidad de azúcar, si queréis decorar unos cupcakes y no queréis que quede tan dura podéis añadir un par de cucharadas de leche al final de la preparación cuando la crema ya está montada.

Para que os quede perfecta, es imprescindible utilizar Icing Sugar. Tened en cuenta que no sirve utilizar por ejemplo, azúcar glass. Es absolutamente necesario utilizar azúcar extra fina que encontraréis en tiendas especializadas, para mí la mejor marca y la que siempre utilizo es Tate & Lyle. El usar este tipo de azúcar os permitirá un acabado más fino en la crema, así no se nota demasiado la textura granulosa del azúcar.

Por otro lado hay que utilizar mantequilla sin sal. Es importante revisar los ingredientes de la mantequilla, alguna vez me he encontrado algunas mantequillas que llevan sal aunque no lo pone en ningún sitio más que en los ingredientes.

También es muy importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente, así que dejadla fuera de la nevera unas horas antes. Si tenéis poco tiempo y se os olvidó sacarla de la nevera, una buena opción es rallarla o cortarla en trozos muy finos para que coja temperatura rápidamente. Debo reconocer… que alguna vez que tenía poco tiempo… le he dado un poco a la mantequilla con un secador a baja temperatura y logras que se atempere rápidamente. Es importante no derretir la mantequilla porque el resultado no sería el mismo.

Para hacer la buttercream necesitamos una batidora de varillas. He probado de hacerla en la thermomix o con el brazo de varillas del minipimer y el resultado no es el mismo, además de que podemos estropear el motor (os lo digo por propia experiencia).

Preparación de la Buttercream

En un bol añadir la mantequilla troceada y a temperatura ambiente y el azúcar tamizado. ¿Por qué tamizar el azúcar que ya de por sí es extra fino?. Pues porque el resultado es mejor, más fino al paladar. El tamizado evita que se formen pequeñas agrupaciones de azúcar que luego a veces se notan al comer.

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Hay que batir a velocidad baja durante aproximadamente un minuto con la pieza plana de la batidora, procurad tapar un poco el bol porque el azúcar, al ser tan fino, tiende a esparcirse por todas partes. Yo normalmente pongo la tapa del bol, y además pongo un trapo de cocina encima los primeros segundos. ¿Por qué usar la pala plana? Pues porque, a diferencia de los bizcochos, en las cremas no nos interesa incorporar aire en exceso.

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Batir durante aproximadamente 5 minutos a velocidad media o alta. Cuanto más se bate menos se nota la textura del azúcar. Es importante no exagerar con el batido porque si incorporamos demasiado aire a la mezcla pueden aparecer burbujas en nuestra cobertura.

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Color y Sabor de la buttercream, un mar de posibilidades

A partir de aquí existen infinidad de variaciones. Si queréis tintar la mezcla podéis utilizar los mismos colorantes en gel que para el fondant. Hay que tener en cuenta que aunque el resultado es bastante blanco, como la mantequilla es un poco amarilla, esto puede interferir al teñirla. Si queréis lograr colores como el azul pálido a veces es difícil y si os despistáis podéis acabar con una tonalidad verde. Normalmente, cuando quiero hacer buttercream verde, utilizo grasa vegetal en la mezcla. En lugar de poner 250 gramos de mantequilla, pongo 125 gramos de mantequilla y 125 de manteca vegetal (Crisco normalmente). Como es una grasa completamente blanca permite un tintado mejor para según qué tonalidades, o también un acabado más blanco que con la mantequilla. Se puede encontrar en tiendas especializadas y su sabor es totalmente neutro.

Por otro lado, esta crema admite cualquier sabor. Si necesitáis trabajar con los colores, os interesa decantaros por los extractos de sabores (de vainilla, fresa…) o aromas. Así añadiremos sabor pero no interferiremos en el color. Si no nos importa afectar al color, podemos echar una cucharada de pasta de frutas, por ejemplo de frambuesa. Además de obtener una crema con un sabor intenso de frambuesa, conseguiréis un tono rosado precioso que podéis intensificar con un poco de colorante. Normalmente utilizo la fruta en pasta de Home Chef.

Conservación de la Buttercream

Esta crema se puede preparar con antelación porque la podemos conservar tapada en la nevera unos días. Cuando la vayamos a utilizar, solo hay que dejarla a temperatura ambiente y volver a batir en la batidora un par de minutos o hasta lograr de nuevo la consistencia inicial. Hay que tener en cuenta que con el frío el color de la crema puede variar un poco, por lo que es recomendable hacer la decoración de nuestro pastel de una sola vez y no meter y sacarla de la nevera a mitad de la elaboración porque puede variar el tono.

También admite congelación. Si si, la buttercream se puede congelar… Siempre y cuando hagáis la versión sencilla sin añadidos como la leche. Se mete en un envase cerrado y se puede congelar unos tres meses sin problemas (solo hay que tener en cuenta la fecha de caducidad de la mantequilla para evitar sorpresas). Cuando se necesite se deja que descongele lentamente en la nevera, posteriormente se deja a temperatura ambiente, se bate un poco con la batidora y lista para utilizar.

En este caso he preparado una buttercream con pasta de fresa para decorar estos cupcakes con la boquilla 1M de Wilton. Otro día os cuento como decorar con buttercream. Espero que os haya gustado esta entrada. Espero vuestros comentarios.

Cupcakes de fresa

Cupcakes de fresa

Nota: Si queréis ver un ejemplo de tarta con esta cobertura podéis verlo aquí.

Cómo preparar Cake Pops

¿Quieres aprender a hacer Cake Pops?. Para los que no esteis muy puestos en el tema os diré que los Cake Pops son unos mini bizcochos en forma de bolitas que normalmente van bañados en chocolate. En apariencia son como unos Chupa Chups hechos de bizcocho. La ventaja de estos bizcochitos, es que se pueden decorar de infinidad de maneras y quedan muy divertidos para fiestas y celebraciones, especialmente las de los más pequeños de la casa.

cake pops 1

Una de las formas de hacer los Cake Pops es preparar un bizcocho y, una vez hecho, se desmenuza y se mezcla con algún tipo de crema (por ejemplo queso mascarpone o crema de mantequilla). La idea es volver a unir el bizcocho desmenuzado y darle la forma de bola para luego bañarla en chocolate. Esta opción es válida también para aprovechar algún bizcocho que ha estado demasiado tiempo en el horno, o bien algún bizcocho que se os haya quedado seco.

Hoy nosotros lo prepararemos de otra manera. Se trata de hacer el bizcocho con una máquina eléctrica que es especial para hacer Cake Pops.

cake pop maker
La ventaja de esta máquina, es que los bizcochos, al no ir mezclados con crema, quedan mucho más ligeros y esponjosos. Esta máquina la podéis encontrar en tiendas especializadas de repostería por unos 35 euros. Otra opción es comprar unos moldes de silicona que pueden ir al horno y con los que obtendréis el mismo resultado (esta opción es algo más económica). A mí personalmente me gusta más hacerlos con la máquina, porque es muy rápida, puedes abrirla a mitad de cocción para ver si están bien hechos los bizcochos y se despegan muy fácilmente.

Herramientas e ingredientes:
Manga pastelera
Máquina de hacer Cake Pops (o molde para horno)
Ingredientes para hacer un bizcocho (el que más te guste)
Palitos para cake pop
Spray antiadherente
Superficie de Porexpan (se puede encontrar en tiendas de manualidades)
Chocolate para fundir

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PREPARACIÓN

Una vez preparada la masa de bizcocho, hay que ponerla en una manga pastelera desechable. Enchufar la máquina y esperar hasta que la luz se apague indicando que ya está caliente. Utilizar el spray antiadherente o bien mojar un papel de cocina con un poco de aceite, y pasarlo por las cavidades para evitar que se peguen los bizcochos.

Hacer un corte en la punta de la manga y rellenar cada molde hasta la mitad. Es importante hacerlo rápido porque la masa empieza a subir al segundo de entrar en contacto con el calor. Si no tenéis manga, podéis llenarlo con una cuchara aunque es más complicado.

cake pop maker 1

Cerrar la tapa, esperar unos 3 minutos (habrá que pinchar con un palillo para ver que estén hechos) y sacar los cake pops a una rejilla para que se enfríen por completo.

cake pops
Una vez estén fríos decorar al gusto. Para decorarlos fácilmente es importante mojar la punta de cada palito en un poco de chocolate. Insertar el palito en el cake pop y dejar secar un ratito. Se pueden meter unos minutos en la nevera para que el chocolate se solidifique y sirva como pegamento.

cake pop 1

Derretir el chocolate en el microondas y mojar cada bolita en el chocolate. Se puede usar chocolate blanco, negro… lo que queráis!. También podéis usar Candy Melts de colores o teñir el chocolate blanco con colorantes especiales para chocolate. Los Candy Melts son paquetes de pastillas de chocolate de colores que se pueden comprar en tiendas especializadas y se derriten fácilmente aunque son un poco más dulces que el chocolate normal. Otro truco es mezclar un poco de manteca de cacao con el chocolate o los Candy melts para lograr que el chocolate sea más fluido y las bolas se sumerjan mejor.

cake pop 2

Una vez los cake pops estén sumergidos en el chocolate hay que dejar que se enfríen, una buena forma es pincharlos en una superficie de porexpan o en un vaso con azúcar. Una vez fríos solo hay que comérselos!.

Si queréis darle un toque más especial, podéis hacer una decoración sencilla con chocolate blanco como en los cake pops de la foto.

cake pops 2

Hay que esperar a que el chocolate negro esté totalmente frío antes de derretir el chocolate blanco en el microondas. Colocar el chocolate blanco totalmente derretido en una manga pastelera desechable, hacerle un corte muy pequeño en la punta y dibujar las líneas sobre el chocolate negro (podéis hacerlas rectas como las que he hecho hoy moviendo la manga de lado a lado, o bien haciendo algún otro dibujo, en espiral por ejemplo). Espero que después de este post seáis capaces de hacer unos cake pops riquísimos!!.